Aunque se han quedado por “alquilar” en el videoclub títulos
tan importantes para el séptimo arte como “La Violación de la Señorita Julia” o
“Pelusa”, quería hacer de esta reapertura tras las vacaciones algo especial
como publicar el “Carne de Videoclub” favorito del Sr. Jaume Porta Estivill,
que abrió el grupo de Facebook “Carne (de clientes) de Videoclub” y ha sido el
instigador de los Premios Chan Chan.
Pero volviendo a “Cherry, Harry y Raquel” y a pesar de dedicarla al Sr. Porta,
mantenemos cierto orden cronológico en el videoclub, porque sería la siguiente
a “Las Vampiras”, penúltima entrega, que os ofrecimos en el mes de marzo.
Una película tan norteamericana que en su presentación todo
adquirió cierto tono yanqui, con un Carne de “Videoclab”, dulcemente presentado
por Christine Beautiful of the Mendous, y rememorado por “Xaisca” y “Frank
Thomas”. La película del año 1969 le fue
recomendada a Xisca por el gran Jacobo del videoclub de San Chinarro, una película
de Russ Meyer, director de culto -pueblo de los USA que nadie sabe todavía
donde está ubicado- y toda una muestra del “sexploitation” de aquella década.
La rememoración comenzaba con un alucinante monólogo o
declaración de principios adornado visualmente con muchas tetas, una reflexión
más larga que un discurso de Chaves (el venezolano, no el andaluz). Entre
reflexión y tetas, conocemos a una de las protagonistas del título, RAQUEL, una
prostituta rubia de enormes pechos, que le terminaba un trabajito a Franklin,
un señor de “exquisita educación” con las damas que la manda a casa en el coche
de San Fernando… remedio infalible para rebajar grasa. Franklin ha citado allí
al segundo protagonista del título, HARRY, un sheriff chulazo y muy corrupto,
al que le encarga la muerte de Jerónimo, un apache que les está chafando el
negocio, o sea, las drogas.
Gracias a la llegada del agente de la ley, Raquel cambia el
coche de San Fernando por el de Harry, que la acompaña en su jeep hasta casa y
por el polvoriento camino descubre que no lleva bragas, tiene la boca muy grande y
que le va muy bien para ir siempre caliente. Ella le sugiere un menage a trois
con la que faltaba del título: CHERRY… pero Harry, que será muy corrupto, pero
para nada un antiamericano, rechaza algo tan tijeretil.
Ya con Raquel en su casita, conocemos al ayudante mejicano
de Harry, le pone al día sobre la peligrosa misión que les han encargado y a
este no le parece nada bien, aunque le enseña una bonita maldición mejicana a
Xisca. Tras una enboscada de la que Jerónimo logra escapar con vida, Harry
regresa a su casa donde Cherry le espera en la cama para hacer el amor. A los
dos les encanta hacerlo fantaseando y ella, muy “british” sueña con jets
privados, yeguadas, Ascot y la manera de llevar todo el día una sonrisa de oreja
a oreja… o de teta a teta. Que es lo que más abunda en este film, como
demuestra la apache voyeur saltarina de tetas al aire que se asoma por su
ventana.
A partir de aquí todo se
desencadena: Jerónimo se carga al mejicano, Raquel vuelve a visitar a Franklin,
a pesar de lo poco amable que es con ella, y le encuentra asesinado. A raiz de
eso, Raquel acaba en el hospital y la visita Cherry, que comparten un porro, un
baile… y mucho tijeretismo. Mientras tanto, Jerónimo ya ha ido en busca de
Harry y se produce un tiroteo con muchos tiros y muchisima sangre…
La película acaba como comenzó,
con otra reflexión larguísima, en plan moraleja para adultos que algunos dicen
que tiene paralelismos con Nixon… aderezada como no podía ser de otra forma con
muchas tetas e imágenes sexuales.
Una película para pasarselo TETA
con un giro argumental final que tendreis que descubrir vosotros mismos…


